“La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno”.
Erasmo de Rotterdam

La amistad de verdad empieza cuando el silencio no da miedo.
Cuando ya no hace falta “hacer algo” para sostener el momento.
El silencio no se interpreta como distancia. Es descanso. Es calma compartida.
Y cuando eso se convierte en amor, el otro se vuelve también tu mejor amigo.
Porque hay refugio y verdad. Porque cuando el amor madura, ya no te pide que estés bien.
Te conoce sin que tengas que explicarte. Abriga y permanece.
Ahí es donde se parecen la amistad y el amor: en que no te piden actuar.
Te permiten ser. Sin demostrar. Sin entretener.
Sin ganarte el lugar.
El enamoramiento hace ruido, es bonito, es fuego.
Pero lo que sostiene de verdad son las pequeñas cosas.
Respeto, humor, ternura, paciencia, perdón. Cuidar sin invadir. Estar sin exigir.
Porque a veces no te salva una frase perfecta.
Te salva que alguien se quede.
Ilustración perteneciente al cuento «No me cuentes un cuento».
Este tipo de amistad te muestra quién eres cuando nadie te observa.
Aprendes a quedarte, a confiar y a disfrutar sin ruido,
sólo con la certeza de que alguien te acompaña aunque no digas nada.
Revisa nuestra tienda: https://cuentosconvalores.com/tienda/

Todos nuestros libros y cuentos están protegidos por las leyes de derechos de autor.
Queda prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso escrito del autor.






0 comentarios