Yo no soy de escribir cartas a los Reyes Magos.

Incluso recuerdo que, de niña, me costaba escribirla. No sabía qué quería.
No me gustaban demasiado los anuncios de la tele. Alguna muñeca,
me chivaban mis hermanas.
Yo sólo quería libros y discos. Y más libros y lápices de colores.
Pero hace mucho que ya no pido nada.
Hoy he leído una publicación que me ha llegado.
Porque aquí está lloviendo, lleva días sin parar.
Porque hace frío, mucho frío, y dicen que vendrá más.
Y yo sólo pienso en los animales y
en las personas que están en la calle, sin un hogar.
Más calentito o menos.
Pero un lugar con cuatro paredes al que llamar hogar.
Hoy es 5. Todos escriben sus cartas.
Y yo, como excepción, quiero escribir la mía.
Queridos Reyes Magos:
Hola. Soy yo. Emma. No sé si aún me recordáis.
Soy la que sólo pedía libros, ya sabéis.
Hoy quiero pedir diferente. No porque no me hagan falta cosas,
sino porque lo importante sé que no viene envuelto en papel brillante ni con un lazo rojo.
Me gustaría que este año, si se puede,
regaléis tiempo a esa persona que siempre llega para los demás.
Enviad paz al que sonríe, pero por dentro arrastra cansancio.
Una llamada inesperada a quien siempre dice “estoy bien”.
Paciencia en los rincones donde ya no caben más silencios.
Perdón donde el orgullo ocupó su trono demasiado tiempo.
Una noche sin miedo para quien se acuesta pensando en todo.
Un abrazo, de esos que recolocan por dentro, a quien aprendió a sobrevivir demasiado pronto.
Porque, igual que dicen “no quieras tanto y quiere mejor”,
yo digo: “no pidamos tanto y pidamos mejor”.
Gracias. De corazón.
P. D. Y si os sobra un milagro, que nadie duerma en la calle esta noche.
Hoy no pido cosas. Pido presencia y hogar.
Revisa nuestra tienda: https://cuentosconvalores.com/tienda/

Todos nuestros libros y cuentos están protegidos por las leyes de derechos de autor.
Queda prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso escrito del autor.






0 comentarios