Crear y vivir, es tener la valentía de habitar una nueva posibilidad, aun con miedo.

Y atreverse a soltar cuando es necesario. Porque hay distancias que duelen, pero ordenan la vida.
Alejarse es, en cierto modo, una forma de soltar y de ver con claridad la verdad.
Esa que ya sabías, pero te empeñabas en no ver.
No todo se suelta desde la fuerza. A veces es distancia, dar un pasito atrás.
Si paramos y miramos a nuestro alrededor, descubrimos formas de aprender.
La naturaleza es una buena maestra. Sin prisas y a su debido tiempo.
Nada sostiene las ramas que ya no pueden florecer.
Todo lo que cae tenía ya permiso para irse.
Todo lo que permanece alimenta y sostiene.
Permitámonos cambiar de estación. Inviernos fríos que piden calma, ternura y abrigo.
Primaveras que florecen cuando tienen su espacio.
Porque nada es cierto. Sólo se pide estar presente.
Dejar ir no es dejar de sentir.
Es permitirse sentir diferente.
Aunque duela. Porque sí, duele.
A veces tanto que te gustaría dejar de sentirlo todo.
Pero es la única forma.
Atravesar el dolor para permitir que algo vuelva de nuevo a la vida,
que lo nuevo encuentre su camino para llegar a ti.
Inspirado en palabras de María Muebra.
A veces, soltar es una decisión silenciosa.
Dejar de insistir donde ya no hay vida, para cuidar lo que sí la tiene.
Revisa nuestra tienda: https://cuentosconvalores.com/tienda/
Todos nuestros libros y cuentos están protegidos por las leyes de derechos de autor.
Queda prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso escrito del autor.







0 comentarios