«En tu Dios confía siempre».
Oseas 12:6

Confiar de verdad no es cerrar los ojos.
Es elegir un ancla cuando todo lo demás se mueve.
Y es tener el valor de mirar la vida sin idealizarla.
Personas, promesas, instituciones, incluso tu propia seguridad. Todo puede fallar.
“En tu Dios confía siempre” es una forma de caminar sin vender el alma al miedo, ni a la prisa, ni al ruido.
Confiar es seguir haciendo el bien aunque nadie te lo aplauda.
Aunque no entendamos el camino, aunque todo se mueva bajo los pies.
Él no suelta la mano.
Y cuando llega el golpe, no quedarte colgando de lo que sólo habías idealizado,
sino sostenida por algo más hondo.
Para no caer del todo y volver a levantarte.
Ilustración perteneciente al cuento «La luz que nunca se apaga».
Revisa nuestra tienda: https://cuentosconvalores.com/tienda/

Todos nuestros libros y cuentos están protegidos por las leyes de derechos de autor.
Queda prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso escrito del autor.






0 comentarios