A veces me pregunto quién se atreve a ser así en este mundo.

Sensible, emocional, empática.
El otro día, alguien muy especial me dijo algo que se me quedó dentro:
“te veo vulnerable, pero fuerte”.
No podría describirme mejor.
A veces parece que este mundo premia lo contrario.
La coraza. La prisa. El control.
Y por eso muchas personas como yo
aprendimos a escondernos un tiempo.
A bajarnos el volumen para no llamar la atención.
Para no ser juzgadas.
No por drama. Por supervivencia.
Hasta que un día te das cuenta.
Eso también era una forma silenciosa de abandonarte.
Yo no elegí ser así.
Yo soy así. Siempre lo fui.
Sólo tuve que darme tiempo para atreverme a brillar
sin romperme en el intento.
Y si tú también estás queriendo brillar,
donde sea, quédate con esto:
nunca es tarde.
El alma no entiende de fechas ni de tiempos.
Prepárate. Cuídate. Aprende a sostenerte.
Porque hay días de viento fuerte, sí.
Pero también hay manos que sostienen.
Hay refugios que protegen.
Hay gente bonita.
El mundo está lleno de belleza,
aunque a veces no haga ruido.
Y esa, para mí, es la verdadera belleza.
No te asustes de ti.
Ve a tu ritmo, pero no te rindas.
Tu sensibilidad no es un defecto.
Es tu manera de estar viva.
Inspirado en palabras de Isha Escribano.
Brillar sin romperte es volver a casa.
Revisa nuestra tienda: https://cuentosconvalores.com/tienda/

Todos nuestros libros y cuentos están protegidos por las leyes de derechos de autor.
Queda prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso escrito del autor.






0 comentarios